Conceptos principales:

El ADN es mucho más que biología pura: actúa como una interfaz entre la conciencia y la materia física. Aspectos fundamentales:

  • ADN como antena receptora: asimila y codifica la energía manifestándola físicamente.
  • Creencias y emociones en sintonía: el cambio interior favorece alterar la manifestación o genoma del individuo.
  • Potenciales latentes del ser: el código contiene habilidades inscritas en zonas sin activar que favorecerán el mañana.
Modelo de ADN de doble hebra como conductor luminoso

Las zonas receptoras o marcadores:

Se caracterizan en fragmentos concretos albergando en sí una potencialidad todavía en estado de letargo. A cada hito o porción de la cadena correspondería una cualidad que aguarda manifestarse o activarse en el ente humano.

En buena parte desconocidos bajo análisis funcional de la ciencia contemporánea, a menudo representan la analogía con los denominados “portales” cara el devenir o evolución para funciones propias de una inteligencia perceptiva superior.

Tramos de luz brillantes o activados latentes

¿Qué propiciaría la activación en estos marcadores?

  • Estados vitales de profunda jovialidad y entusiasmo.
  • Armonía física, espiritual mental y la resonancia afectiva positiva.
  • Saber mantenerse y anhelar vivir una propia sintonía enfocada a las bondades.
  • Realizar prácticas donde favorecemos al autoconocimiento tales como la reflexión plena.

Entrar forzadamente a forzar esta activación es del todo contrario al efecto que persigue lograse natural y mediante asimilación serena de capacidades ya dadas.

En última instancia vemos al ADN reaccionar biológicamente siendo a la par un claro trazado vibracional como indicador sobre niveles perceptibles de la conciencia humana.

Cuerpo en un pulso armónico lumínico que desenvuelve activación

La plantilla bio-energética:

Esa plantilla sobre el patrón energético primario nos asoma el hecho mediante un espejo que nos asimila a que desde lo más subatómico y en lo biótico albergamos reflejos previos en planos vibracionales no corpóreos.

Por lo que asimilado así abre puertas, trasciende frente algo simplemente biológico tornándose en ventana o escalón enfocado al avance consciencial o evolucionario en favor o pleno crecimiento por su individuo propio que encarna aquí.

Considerando la lejanía al menos de facto de poder confirmarse íntegramente de carácter meramente empírico la simbológica y calado trascendental sobre esta rama resulta ya del todo imponente cara asomarnos al enorme sendero en potencia que yace a explorar del que conforma lo y el humano de si y dentro para consigo.

Paso al otro lado superando esquemas convencionales en el espacio tiempo